05 septiembre 2016

Gran Chaccu de Vicuña: tradición ancestral de los comuneros de los andes chinchanos



FOTO: DIARIO CORREO

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Con la participación de aproximadamente 300 comuneros de la Comunidad Campesina de Chavín se realizó, en las alturas del ande de la provincia de Chincha, la tradición ancestral que reúne a los pobladores del distrito andino. El Gran Chaccu de Vicuña, una tradición dejada por los antepasados chavineros, por segundo año consecutivo tuvo escenario en el anexo de Marcocancha, jurisdicción del pueblo de Chavín.

Todo se inició una noche antes a la esquila. El pago a la tierra, ceremonia de tradición que realizan en la sierra, fue el primer acto para agradecer a la Pachamama, por la riqueza natural que ofrece para los comuneros. Este año, el señor Fructuoso tuvo en sus manos las frutas, bebidas y la hoja de coca que se iba a ofrecer a la madre tierra. El comunero empieza el ritual con la oración, luego prosigue enterrando las frutas y al final rocía con pisco la ofrenda.

El pago se cierra con oración que se eleva al viento. Durante el resto de la noche un grupo de chavineros descansa, mientras otro termina los últimos detalles para iniciar la faena desde las 4 de la madrugada del día siguiente. Es domingo en Marcocancha y 300 comuneros están prestos a seguir con la costumbre y tradición que realizaron sus abuelos, corriendo en las pampas andinas para atrapar a los animales silvestres.

La población se asienta en las faldas de los cerros del sector Chuya y con una soga, que está adornada de cintas de colores, y tiene una extensión aproximada de 3 kilómetros, se van bloqueando, antes de que el alba llegue, los puntos de escape que pudieran tener las vicuñas para evitar ser esquiladas. Al promediar las cinco de la madrugada, luego de escuchar el pitazo, se inicia el arreo de los animales. La tarea dura entre dos a tres horas hasta llegar al lugar donde se realizará el Chaccu.

Trabajadores de Milpo, empresa que auspicia esta actividad, y personal del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) acompañan este acto costumbrista que cuenta con el apoyo de comuneros de la Comunidad Campesina de Huaytará. Tras el arreo, todos los animales cuadrúpedos quedan en un cerco de mínima extensión, a la espera de ser llevados al área donde se realizará la esquila de su valiosa lana.

Este año, 102 ejemplares fueron atrapados para el Gran Chaccu de Chavín. Logrando identificarse con apoyo de técnicos especializados a 76 vicuñas adultas, de los cuales 43 resultaron estar aptas para la esquila. Los demás camélidos silvestres tuvieron que ser liberados por ser de edad joven y no encontrarse en condición de ser esquilados. El otro año su pelaje tendrá un mayor espesor y podrán ser esquilados.

Al conseguirse la fibra del animal, las mujeres de la Comunidad Campesina de Chavín cumplen con el proceso de selección.

La fibra obtenida del animal macho pasa a un lugar distinto al de la hembra. Todo es limpiado y empaquetado para después ser llevado a la balanza, en donde, bajo la supervisión de representantes de la Dirección Regional de Agricultura, la fibra conseguida en el Chaccu es pesada para su posterior comercialización.

Después de culminar con la esquila de las vicuñas, estos animales son liberados del corral armado únicamente para el encierro con el fin de extraer la fibra. Los comuneros, que fiel a su costumbre llevan la vestimenta típica del ande, se preparan para dar fin a esta actividad que aprendieron de sus antepasados. La población quechua hablante mira desde los cerros cómo el animal regresa a su hábitat para seguir su vida silvestre.

Después de que los camélidos abandonan los corrales, la fibra es llevada al local de la Comunidad Campesina de Chavín y, como cierre de la actividad, los directivos de la Comunidad empiezan a arrojar dulces para los asistentes y colaboradores que participaron en el Gran Chaccu de Vicuña, una ancestral costumbre que por segundo año consecutivo se realizó en la sierra de Chincha durante los días 28 y 29 de agosto.

REVIVIR. Este evento tiene como propósito que los comuneros de esta época tengan la oportunidad de ver las costumbres y conocer la historia de su pueblo. Se espera que la tradición sea revalorada y no desaparezca por el descuido de sus autoridades.


FUENTE - FOTOS : CORREO